Dropshipping en Argentina es una forma de vender online sin tener stock propio: el producto se publica en la tienda online o ecommerce, el cliente paga y un proveedor se encarga de preparar y enviar el pedido.
Eso sí, es importante saber que el dropshipping no es plata automática. La diferencia en este tipo de modelos de negocio electrónico la hacen el producto, la oferta, los tiempos de entrega y cómo resolvés los reclamos. Si el proveedor demora, el cliente te escribe a vos. Si el producto llega mal, lo mismo.
No obstante, son miles las personas que trabajan con este modelo en todo el mundo. El mercado global de dropshipping fue valorado en USD 365,67 mil millones en 2024 y se proyecta que alcance los USD 1.253,79 mil millones en 2030 (estudio en inglés), con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 22% entre 2025 y 2030.
En esta guía vas a ver cómo funciona el modelo, qué puntos mirar al elegir proveedores (locales o del exterior), cómo pensar envíos y devoluciones, y qué costos suelen aparecer en el camino.
¿Qué es y cómo funciona el dropshipping en Argentina?
El dropshipping es un modelo de ecommerce donde la tienda vende productos sin almacenarlos,por ende, interviene mucho la cadena de cumplimiento de pedidos.
En lugar de comprar stock por adelantado, el pedido se compra al proveedor recién cuando el cliente ya pagó. El proveedor prepara el paquete y lo envía al comprador.
En la práctica, el flujo es así:
- Se publica un producto en la tienda (con precio final y tiempos estimados).
- El cliente compra y paga en la tienda.
- Se transmite el pedido al proveedor (manual o automatizado).
- El proveedor despacha, se comparte el tracking y se gestiona la postventa (cambios, devoluciones, reclamos).

Ejemplo: una remera se publica a USD 29. El cliente paga USD 29 + envío. El proveedor cobra USD 17 por el producto y lo despacha. La diferencia (menos comisiones y costos) es el margen.
En Argentina conviene evitar la idea de “vender sin preocuparse”. Aunque el proveedor envíe, la responsabilidad de la experiencia suele recaer en la tienda: promesas de entrega, comunicación, devoluciones y resolución de problemas.
Cómo funciona el dropshipping en Argentina
Pagos y cobro
El dropshipping en Argentina depende mucho de cómo se cobra. Para vender online, hace falta una pasarela o método de pago que efectivamente opere en el país y permita cobrar con una experiencia simple.
En la práctica, Mercado Pago suele ser una opción frecuente para emprendimientos locales, porque está instalado en el hábito de compra argentino y facilita cobros con tarjeta y saldo de billetera (según configuración del negocio). Sin embargo, hay numerosas alternativas de pago en el país que cada vez ganan más terreno.
Si la tienda se arma en Shopify, hay que contemplar que Shopify Payments no está disponible aún para tiendas en Argentina, así que el cobro normalmente se resuelve con integraciones de terceros. Para entender opciones y criterios de selección, sirve revisar guías de pagos.
Tip: antes de lanzar, probar el checkout completo (compra de prueba, email de confirmación, actualización de estado, devolución simulada si aplica). Eso evita sorpresas cuando ya hay tráfico.
Envíos: nacional vs. internacional
En Argentina, la mayor diferencia entre un dropshipping que funciona y uno que quema la marca suele estar en los envíos.
- Dropshipping nacional (proveedor con stock en Argentina) suele tener menos fricción: mejores plazos, tracking más consistente y una postventa más simple. También baja el riesgo de que el cliente sienta que “compró afuera” si la comunicación es clara.
- Dropshipping internacional (cross-border) puede servir en nichos específicos, pero requiere más cautela con tiempos, velocidad de envío y expectativas. Si el proveedor está fuera del país, los plazos pueden variar más, y la resolución de reclamos tiende a ser más lenta.
Para bajar reclamos y contracargos, conviene trabajar con dos reglas:
Regla 1: prometer tiempos realistas y divididos por zonas.
Regla 2: avisar proactivamente cuando el pedido cambia de estado (procesado > despachado > en tránsito > entregado).

Devoluciones y “arrepentimiento”
En el ecommerce argentino, las devoluciones no son un detalle: son parte del modelo. Si el dropshipping depende de un tercero, la tienda igual necesita una política clara para resolver cambios, fallas y arrepentimientos.
Una política mínima debería definir:
- Plazos para solicitar devolución o cambio.
- Condiciones del producto (sin uso, con etiqueta, etc.).
- Quién asume el costo del envío de devolución (según el caso).
- Cómo se gestiona el reintegro (y en qué tiempos).
- Qué pasa si el pedido llega tarde o incompleto.
Política simple > promesa ambigua. Una política corta, fácil de encontrar y consistente suele reducir los reclamos.
Para armar una política sólida, sirve apoyarse en guías específicas de Shopify sobre devoluciones como esta guía para implementar una buena política de devolución.
Ventajas y desventajas del dropshipping en Argentina
El dropshipping en Argentina puede ser una forma útil de empezar a vender online con menos riesgo inicial, pero el modelo tiene fricciones concretas. La clave es decidir con números y procesos, no con promesas.
Ventajas
La primera ventaja es la inversión inicial más baja: no hace falta comprar stock antes de validar la demanda. Eso permite testear nichos y ofertas sin inmovilizar plata en inventario.
Otra ventaja es el catálogo flexible. Si un producto no se mueve, se ajusta el mix sin quedar atado a cajas en un depósito. Con una buena investigación de producto es posible armar una shortlist y probar rápido.
También es útil para validar marca y mensajes. Se puede iterar sobre la propuesta de valor, creatividades y páginas de producto antes de escalar.
Señales de que conviene:
- Hay gusto por el marketing y ventas, no solo por “subir productos”.
- Se responde bien ante problemas (reclamos, demoras, cambios).
- Se puede construir oferta: bundles, garantías, beneficios claros, postventa.

Desventajas
El mayor riesgo en Argentina suele ser la experiencia de entrega. Si el proveedor falla en plazos o tracking, el reclamo se lo lleva la tienda. Por eso conviene tomar decisiones de envío con criterio de operación y revisar estrategias de envío para tu negocio antes de prometer tiempos.
Las devoluciones también pesan más que en otros modelos. Si el proveedor está lejos o no tiene un proceso aceitado, cada devolución puede comerse el margen y afectar la reputación. Una política de devolución para ecommerce bien escrita reduce fricción y fija expectativas.
Además, el margen suele quedar más apretado de lo que parece. Entre comisión de pago, costo de envío, reenvíos, cambios y atención al cliente, un “margen teórico” puede volverse insuficiente. Antes de lanzar, es clave calcularlo con una estructura real: cómo calcular el margen de ganancia y validar números con una calculadora de margen de utilidad.
Retomando el ejemplo: si un producto se vende a USD 29, el costo del proveedor es USD 17 y se suman comisiones + costos operativos por USD 5, el margen real queda en USD 7. Con una devolución cada 10 ventas, ese margen puede caer fuerte si no hay colchón.
Por último, hay un riesgo de control de calidad. En dropshipping, la tienda no ve el producto antes. Sin controles (muestras, checklist de empaquetado, fotos reales, política de fallas), se multiplican los reclamos.
Modelos que suelen funcionar mejor acá
No todo dropshipping es igual. En Argentina, suele rendir mejor elegir el modelo en función de plazos, postventa y margen disponible.

Dropshipping nacional (proveedor con stock en Argentina)
Suele ser el más viable para empezar, porque acorta tiempos de entrega y mejora la resolución de cambios y reclamos. También permite comunicar plazos más consistentes por zona (AMBA vs. interior), lo que ayuda a sostener conversiones sin prometer de más.
Funciona especialmente bien en categorías donde la confianza y el postventa importan: accesorios, hogar, ciertos nichos de indumentaria, productos de uso frecuente.
Cross-border (proveedor internacional)
Puede servir cuando el producto tiene diferenciación clara, ticket suficiente y margen para absorber variaciones. Si se vende algo a 25 - 35 dólares con plazos inciertos, el riesgo de reclamos suele subir. En cambio, cuando el valor percibido es alto y la comunicación es transparente, se puede sostener.
En este modelo, la comunicación de envíos es parte del producto: tiempos, tracking y contingencias explicadas desde el inicio. Para trabajar esa expectativa sin perder ventas, conviene aplicar criterios de velocidad de envío en páginas de producto y checkout.
Print on demand (POD) como alternativa
Para validar una marca sin stock, el print on demand puede ser una alternativa más controlable que el dropshipping tradicional, sobre todo si se busca personalización o identidad de marca. Permite testear diseños, bundles y mensajes sin comprar inventario.
En paralelo, si la idea es escalar a un modelo híbrido (algo de POD + productos digitales), puede sumar diversificar ingresos con vender productos digitales sin depender 100% de logística física.
Proveedores y plataformas para hacer dropshipping desde Argentina
Antes de elegir proveedores de dropshipping en Argentina, conviene separar dos escenarios: proveedor con stock en el país (menos fricción) y operación internacional (más variables). En ambos casos, lo importante no es la cantidad de productos, sino la consistencia operativa: plazos, tracking, embalaje, cambios y soporte.
Opciones locales o regionales (con operación en Argentina)
Para un primer piloto, suele rendir más arrancar con un proveedor local. En el mercado aparecen opciones como Dropi Argentina y su propuesta de soluciones para dropshippers orientada a vender sin inventario con logística tercerizada.
Otra alternativa que se presenta como proveedor de dropshipping en Argentina es Caufy, que comunica integraciones con Shopify y un catálogo mayorista.
También existe el programa Share Dropshipping de Share Computación, enfocado en que la tienda haga la venta y el proveedor se encargue del envío.

Checklist de auditoría para evaluar un proveedor local argentino:
- Stock real + actualización: cómo informan quiebres y reposición.
- Tiempos por provincia: no alcanza con AMBA.
- Costo de envío + tracking: quién despacha y cómo se rastrea.
- Embalaje y daños: estándar de packing y reposición por rotura.
- Política de cambios: plazos, condiciones, quién paga el envío.
- Facturación/remito: qué entregan y a nombre de quién.
Cómo testear sin fundirte: comprá 1–2 unidades como cliente y medí: confirmación, tracking, tiempos, estado del paquete y respuesta ante dudas.
Qué negociar: SLA de despacho (por ejemplo, “sale en X horas”), reposición, soporte dedicado y un proceso claro de devoluciones.
Servicios de apoyo si importás (cross-border)
En dropshipping internacional, algunas marcas usan un courier/forwarder para centralizar compras a granel y luego despachar a Argentina. Un ejemplo de dropshipping es Aerobox, que describe un flujo de warehouse internacional + envío a destino con carga asegurada.
En este modelo, hay que ser más conservador con promesas de entrega y sumar margen para contingencias. Si el ticket promedio es bajo, un problema logístico suele costar más que la ganancia de varias ventas.
Shopify Collective: cómo funciona en Argentina
Al investigar opciones, puede aparecer Shopify Collective como una opción para colaborar con otras marcas y ampliar catálogo dentro de Shopify.
El punto clave es la elegibilidad por país y moneda. Shopify Collective funciona en países compatibles y requiere que minorista y proveedor estén en el mismo país y moneda. A día de hoy, Argentina aún no figura entre los países admitidos.
Eso no limita el modelo de negocio. Desde Argentina se puede replicar el enfoque de colaboración armando acuerdos directos con proveedores y gestionando todo desde Shopify con foco en procesos: catálogo, precios, pagos, envíos, devoluciones y comunicación postcompra.
Cómo empezar con Shopify (checklist de 7 días)
Este plan sirve para empezar a hacer dropshipping en Argentina sin improvisar. El objetivo no es armar una tienda perfecta, sino lanzar una versión vendible con promesas realistas.
Día 1–2: nicho + proveedor shortlist
Arrancar por nicho y proveedor reduce pérdidas. En vez de buscar productos al azar, conviene usar una investigación de producto para detectar demanda, objeciones y competencia. Luego, armar una shortlist de 3 a 5 proveedores con criterios operativos.
Checklist mínimo:
- Plazo de despacho y entrega promedio (por zona).
- Qué pasa cuando no hay stock.
- Política de fallas y cambios.
- Tracking y comunicación.
- Condiciones para facturación o comprobantes, si aplica.
Para ideas de catálogo, puede ayudar revisar productos para vender por internet y filtrarlos por fricción logística y tasa probable de devoluciones.
Día 3–4: tienda + branding mínimo + políticas
En esta etapa se arma una tienda clara y confiable: nombre, identidad visual simple, categorías y páginas básicas. Lo que más impacta en el dropshipping en Argentina es dejar por escrito cómo se entrega y cómo se resuelve postventa.
Políticas mínimas:
- Envíos y plazos.
- Cambios y devoluciones.
- Medios de contacto y horarios.
- Términos básicos de compra.
Para estructurar bien esta parte, conviene basarse en una política de devolución para ecommerce y adaptarla a tiempos y capacidades reales del proveedor.
Día 5: precios y margen en USD
En dropshipping, el margen no se calcula solo como precio menos costo. Hay comisiones, atención al cliente, devoluciones, reintentos de entrega y costos de adquisición.
Primero, estimar margen con una guía de cómo calcular el margen de ganancia. Después, validar números con la calculadora de margen de utilidad usando supuestos conservadores.
Ejemplo simple en USD:
- Precio: USD 45
- Costo proveedor: USD 28
- Costos operativos estimados: USD 8
- Margen aproximado: USD 9
Si ese margen no soporta una devolución ocasional, el producto todavía no está listo para escalar.
Día 6: pagos + pruebas end-to-end
Para cobrar en Argentina, hay que usar métodos realmente disponibles en el país. Una referencia para elegir pasarelas es la guía de aceptar pagos en línea de Shopify, donde se listan opciones por país y criterios de selección.
Antes del lanzamiento, hacer una compra de prueba completa: pago, email, estado de pedido, stock, y proceso de devolución simulado si corresponde.
Día 7: lanzamiento y adquisición
Una vez que la tienda funciona, el lanzamiento se apoya en dos frentes: tráfico y confianza. Para armar un plan base, ayuda una estrategia de ecommerce con acciones simples: anuncios de baja inversión, contenido SEO y mensajes de postcompra.
Prioridad del día 7:
- 3 creatividades simples.
- 1 landing por categoría.
- 1 secuencia de emails transaccionales clara.
- 1 proceso de soporte (respuestas rápidas).
Errores comunes

El dropshipping en Argentina se cae por errores repetibles. Evitarlos suele mejorar los resultados más que buscar el proveedor perfecto.
- Elegir proveedor solo por precio: Un costo más bajo en USD no compensa demoras, mala preparación o falta de soporte.
- Prometer plazos irreales: Si el cliente siente que lo engañaron, el reclamo llega igual aunque el proveedor despache.
- No calcular margen real: Sin estructura de costos, se vende “a pérdida” sin notarlo. Para evitarlo, usar el enfoque de margen de ganancia desde el primer producto.
- Políticas confusas: Sin una política clara de cambios y devoluciones, cada caso se vuelve una negociación. Es preferible una política de devolución para ecommerce simple y visible.
- No validar calidad: Sin testear una muestra, el control de calidad queda totalmente afuera y aumenta la tasa de devoluciones.
- Escalar antes de validar: Si todavía hay reclamos por envíos o margen débil, subir presupuesto solo amplifica el problema.
El dropshipping en Argentina puede servir para validar demanda sin stock, pero funciona mejor cuando se gestiona como un negocio de operación: proveedor confiable, promesas realistas, postventa clara y margen calculado con números conservadores.
Si el objetivo es lanzar rápido y después escalar con más control, el mejor punto de partida es una tienda que ya tenga estructura: productos bien presentados, pagos listos, políticas visibles y un flujo de soporte simple.
Para armar esa base y empezar a vender, se puede probar Shopify gratis.
Preguntas frecuentes sobre hacer dropshipping en Argentina
¿El dropshipping es legal en Argentina?
El dropshipping en Argentina no está prohibido por el modelo en sí. Lo que importa es cumplir con reglas de comercio electrónico: información clara del producto, condiciones de compra, plazos de entrega y un proceso de cambios y devoluciones visible. Para la postventa, conviene tener una política de devolución para ecommerce alineada a la operación real y evitar promesas que después no se puedan sostener.
¿Se puede vender con precios en USD?
Sí, se pueden mostrar precios en USD si la tienda lo define así, pero tiene que estar comunicado de forma simple y consistente en todo el recorrido de compra: producto, carrito y checkout. Si además se cobra en un método de pago que liquida en moneda local, conviene aclarar cómo se calcula el importe final para evitar reclamos.
¿Cómo elegir un nicho para hacer dropshipping en Argentina?
En dropshipping en Argentina, conviene priorizar demanda estable, margen suficiente en USD y productos simples de usar y explicar. Evitá frágiles, muy pesados o con talles complejos si no controlás calidad. Para validar ideas, podés apoyarte en cómo encontrar un nicho rentable y revisar productos para vender por internet.
¿Qué tener en cuenta sobre legal e impuestos en Argentina?
Aunque el proveedor despache, la tienda es responsable frente al cliente. Necesitás políticas claras de envíos, cambios y devoluciones, y una atención al cliente consistente. Para estructurarlo, sirve una guía de política de devolución para ecommerce. Si el negocio escala, ordená facturación e impuestos con un contador.
¿Qué marketing funciona mejor para el dropshipping en Argentina?
El marketing define el resultado. Una base sólida combina anuncios para testear, contenido para generar confianza y email marketing para recuperar carritos y repetir ventas. Sumá SEO para sostener tráfico en el tiempo y medí siempre CAC, conversión y margen real en USD antes de escalar.
¿Qué pasa si el cliente se arrepiente o pide devolución?
En dropshipping, la tienda tiene que tener un proceso definido, porque el proveedor no suele hacerse cargo del vínculo con el cliente final. Cuanto más claro esté el flujo, menos tickets de soporte y menos pérdida de tiempo. Un buen estándar es definir plazos, condiciones del producto y cómo se gestiona el reintegro.
¿Qué rubros suelen tener menos devoluciones en dropshipping?
En general, tienden a tener menos devoluciones los productos con expectativa clara, menos talle/ajuste y menos variabilidad de calidad percibida. Accesorios simples, organizadores, algunos productos de hogar y repuestos compatibles suelen ser más estables que indumentaria con talles o categorías donde el cliente espera una terminación premium.
¿Cuándo conviene dejar el dropshipping y pasar a stock propio?
Hay tres señales típicas:
- Ventas repetidas en los mismos productos y baja tasa de devolución.
- Reclamos frecuentes por plazos o calidad que se podrían resolver controlando stock y despacho.
- Margen ajustado: si el costo del proveedor se come la rentabilidad, comprar stock puede mejorar costos unitarios.
Cuando ya hay demanda validada, pasar a una operación más controlada suele requerir mejorar logística y procesos. Para ordenar ese salto, ayuda mirar una guía de envíos y fulfillment.





